viernes, 25 de octubre de 2013

¿En la brecha?

El casco histórico de Ceuta se asienta sobre la zona ítsmica. Una estrecha franja de tierra entre el actual Foso Real y la plaza de la Constitución con su foso seco bajo el Mercado central de Abastos. En ella encontramos vestigios de la presencia fenicia hace 2600 años, restos de las factorías de salazón y garum de la Septem romana, la basílica paleocristiana de época bajoimperial o tardorromana, las murallas califales de la Sabta cordobesa y andalusí de Abd-al-Rahman III, y en ese espacio se fortificaron los portugueses tras la reconquista de la ciudad en 1415. Su topografía describe un plano inclinado con la playa hacia la costa norte de las aguas del Estrecho de Gibraltar y la costa sur elevada y acantilada. Todo su perímetro estuvo fuertemente fortificado hasta el punto de convertir la ciudad en una plaza inexpugnable. Paradójicamente en la actualidad la costa norte acoge el muelle deportivo y la sur la playa de la Ribera. Sobre ella, una calle meridional y soleada que los portugueses denominaron la Rúa de Berbería porque mira hacia el abrupto litoral mediterráneo marroquí.
En el año 1674 un fuerte temporal de viento de levante, arrasó parte de estos muros, produciéndose una gran brecha, suceso que da origen a esta vieja denominación, tanto de la muralla como de la calle, que a partir de entonces pasó a conocerse como de "calle de la Brecha". Esta rotura del muro se reparó de inmediato por orden del Gobernador don Francisco de Velasco y Tovar, que para testificar su autoría, ordenó empotrar en el muro su escudo de armas y una lápida como recordatorio fechada en 1683. En la actualidad esa vía se llama calle Independencia, en recuerdo de la guerra del mismo nombre que dió origen a la España contemporánea; y en ella nací y me crié yo.